Premio Nacional de Arquitectura de Chile: legado, obras y visión desde Chiloé
En 2017, el Colegio de Arquitectos de Chile oficializó la entrega del Premio Nacional de Arquitectura 2016 a Edward Rojas Vega, arquitecto egresado de la Universidad de Chile sede Valparaíso en 1977 y figura clave de la arquitectura contemporánea chilota. Con más de cinco décadas de residencia y trabajo en la Isla Grande de Chiloé, Rojas consolidó una trayectoria marcada por la defensa del patrimonio, la arquitectura sustentable y la reinterpretación de las tradiciones constructivas del sur de Chile.
Edward Rojas: arquitectura, patrimonio y territorio en Chiloé
Edward Rojas es fundador del Taller de Arquitectura Puertazul y del Museo de Arte Moderno (MAM) de Chiloé, institución de la que fue director y uno de sus principales impulsores. Su obra se caracteriza por integrar identidad local, materiales tradicionales, reciclaje arquitectónico y restauración patrimonial, especialmente en iglesias chilotas, palafitos y conjuntos urbanos históricos.
A lo largo de su carrera también desarrolló una destacada labor académica en universidades como la Universidad Austral de Chile, la Universidad de Santiago de Chile y la Universidad ARCIS. Entre sus reconocimientos se encuentran el Premio Cultural Región de Los Lagos, el Premio Chiloé de Extensión Cultural, el Premio Nacional de Arquitectura de Chile 2016 y el Premio América de Arquitectura SAL 2024.
El significado del Premio Nacional de Arquitectura 2016
Tras recibir el reconocimiento, Edward Rojas destacó que el premio representaba el resultado de décadas de trabajo colectivo en el archipiélago de Chiloé:
“Se reconoció una labor de 40 años en el archipiélago de Chiloé, una épica en la que trabajaron muchas personas desarrollando una obra y un pensamiento que apunta a recoger los valores esenciales de la cultura tradicional chilota con una visión moderna, buscando un equilibrio entre las arquitecturas del pasado y del presente”.
El arquitecto también subrayó que el galardón trascendía el ámbito individual y debía entenderse como un reconocimiento a la comunidad chilota:
“Este fue un premio que hizo feliz a mucha gente y que fue asumido como propio por numerosas instituciones. En definitiva, es un gran reconocimiento para Chiloé y para sus arquitectos, carpinteros, artesanos y adultos mayores”.
Proyectos patrimoniales y trabajo comunitario
Durante esos años, Edward Rojas desarrollaba diversos proyectos vinculados a la arquitectura religiosa y patrimonial del sur de Chile. Entre ellos se encontraban una iglesia para adultos mayores en el barrio Palafitos de Castro, la iglesia de Vodudahue en la provincia de Palena —levantada con técnicas tradicionales similares a las utilizadas en las iglesias patrimoniales de Chiloé— y la reconstrucción de la iglesia de San Sebastián de Purranque, destruida por un incendio en 2016.
Rojas sostenía que el trabajo en torno a las iglesias tenía un valor que iba más allá de la construcción misma:
“Lo más valioso del trabajo con las iglesias es que su construcción también se transforma en una escuela de carpinteros”.
Para el arquitecto, el vínculo con las comunidades locales y el rescate de los oficios tradicionales eran parte esencial de su práctica profesional.
El Museo de Arte Moderno de Chiloé y la formación cultural
Como fundador y miembro activo del Museo de Arte Moderno de Chiloé (MAM), Edward Rojas impulsó una visión donde arquitectura, patrimonio y educación se articulan como un mismo proyecto cultural. Según señalaba, el museo no solo requería proyectos arquitectónicos, sino que también cumplía un rol fundamental en la formación de nuevas generaciones y en la preservación de los valores territoriales y culturales de Chiloé.
El mensaje de Edward Rojas a los jóvenes arquitectos
Uno de los aspectos más recordados de sus declaraciones fue el llamado a las nuevas generaciones de arquitectos a trabajar en regiones y comprender la identidad de los territorios:
“No tengan miedo de irse a trabajar a regiones. Lleguen con los ojos bien abiertos y la sensibilidad a flor de piel para recoger en cada territorio las lecciones de la historia y la arquitectura preexistente. Hay que entender la cultura de los lugares para, sobre esa tradición, montar propuestas contemporáneas que modernicen lo propio”.
Asimismo, enfatizó que una obra profundamente local puede alcanzar proyección universal cuando se realiza con rigor, colaboración y compromiso con el territorio.
Un legado vigente en la arquitectura chilena
Hoy, el legado de Edward Rojas Vega continúa siendo una referencia fundamental para la arquitectura chilena contemporánea. Su trabajo en Chiloé demostró que es posible desarrollar una arquitectura moderna sin renunciar a la memoria, los materiales y las formas de vida propias de un territorio.
Desde proyectos emblemáticos como las Cocinerías de Dalcahue, el Hotel Unicornio Azul, el Museo de Arte Moderno de Chiloé o las intervenciones en los barrios de palafitos de Castro, hasta su labor en parques, iglesias y espacios públicos, la obra de Edward Rojas ha contribuido decisivamente a posicionar la arquitectura chilota como un referente internacional de identidad, sustentabilidad y patrimonio.
